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#Personal: ¡Bienvenida a México!

mayo 26, 2017

¡Hola a todos!

Este es el primer post que escribo y debo admitir que estoy muy emocionada. Han sido unos días de mucha emoción porque he estado jugando con wordpress para poner el blog cada vez más bonito y también de estrés porque hay cosas que simplemente no sé hacer jajaja pero voy aprendiendo.

Aunque la temática del blog es super amplia y no quiero que todo el contenido gire alrededor mío, pensé que el primer post que escribiera iba a ser sobre mí, sobre mi llegada a México. Para presentarme con todos los que me lean y así lograr una «conexión» entre mis contenidos y mi persona.

Mi nombre es Carla Gabriela Díaz Giammarino, tengo 22 años y nací en Caracas, Venezuela. Desde el año 2015 resido en la Ciudad de México y por aquí estaré al menos un par de años más (quién sabe que me espera en mi futuro).

Les cuento resumidamente mi historia, llegué a México en el año Diciembre del 2014, primero llegué a Cancún y viví ahí durante 6 meses (Qué delicia, ¿verdad?). Llegar nueva a una Ciudad en la que no conoces a nadie y todos te miran raro porque hablas muy rápido, no es muy fácil. Sin embargo, con el pasar de los días entiendes que en el camino siempre encontrarás personas similares a ti y empezarás a sentirte menos outsider.

No sé si les pase a todos, pero llegar como venezolano a otro país puede resultar un poco complicado. Aunque creo que somos personas muy lindas (ay, sí) la situación país y el contexto social nos ha hecho una mezcla muy confusa entre necesidad de cariño y desconfianza extrema. Al principio me costó relacionarme con otros, porque entre que no me entendían (culpa de mis palabras raras y mi forma de hablar) y que todos eran como super simpáticos, yo me hacía mi novela mental de que nadie podía ser tan «lindo» o «amable».

Debo admitir, mis aliados fueron: Tinder (lo siento papá) y actitud positiva. En serio, fueron clave para mi adaptación social en México jajaja. Aunque Tinder en Cancún no es la mejor opción si vives ahí (demasiaaaado extranjero y propuestas extrañas), terminó siendo muy buena porque me presentó a personas muy divertidas y ayudó a subirme un poco el autoestima (era la primera vez que lo usaba, esos likes me hacían sentir cotizada). Y ACTITUD POSITIVA porque pienso que es clave para lograr acercarte a la gente. ¿Se imaginan que solo hubiese estado llorando por los pasillos o con una cara de gruñona? Todos iban a conocerme como la nueva que está loca, y no quería eso.

Estudié un semestre en la Anáhuac Cancún (Sí, hay una Anáhuac allá y no es la Mayab), era muy divertido porque habían oportunidades en las que tenía clases muy tarde entonces en la mañana me iba a la playa y en la tarde a clases toda pegajosa y llena de arena. No todos los días, pero sí. Mis días se resumían en ir a la playa, salir a correr al malecón o a la zona hotelera y tomar siestas de mil horas con aire acondicionado.

Después de unos meses, a mi papá le llegó una oferta de trabajo en Ciudad de México, otra vez hicimos maletas y nos mudamos. ¡BOOM! Ahora vivo en CDMX, wow, me encanta. Me encanta el caos de una Ciudad, debo admitir, como que tanta tranquilidad me saca un poco de quicio (suena un poco extraño, yo lo sé). El único problema que tuve al principio fue que, pues, viví en Cancún… Todo mi closet se resumía en shorts, trajes de baño y chanclas. Se podrán imaginar, tuve que correr a comprarme unos suetercitos porque de lo contrario, algún día iba a despertar congelada.

Nuevamente tuve mi proceso de adaptación, mis crisis existenciales momentáneas en la que dudaba todo en mi vida. Era la nueva, por tercera vez en mi vida, ¡LA NUEVA DEL SALÓN! Ya sé, ya sé. Es la universidad, todo el mundo es «nuevo»… Pues no en mi caso, entré en segundo semestre ya todos tenían sus grupitos y sus conocidos, y yo como que simplemente no encajaba 🙁

Pasaron los días y con ellos las crisis emocionales, entonces empecé a conocer gente increíble, simplemente todo empezó a caer en su lugar. Empecé a participar en más actividades de la Universidad (voluntariados, deportes, etc.) y con eso fui encontrándome que se parecía un poco más a mí.

Una de las razones principales detrás de este blog es enamorarme aún más de la vida, de salir y conocer más de la ciudad. Conectarme más con mi entorno y apreciar hasta lo más pequeño. Porque quizás en el camino, pueda lograr que alguno de ustedes se enamore de la suya también.

Estoy muy feliz, hago lo que me gusta y todos los días me siento muy agradecida de donde estoy.

Si estás leyendo esto y eres nuevo en tu Ciudad, país o escuela, te recomiendo muchísimo que pongas en práctica lo que yo hice (no lo de tinder, eso no jajaja) pero ábrete a recibir. Una de las cosas que más creo es que en la vida todo lo que pasa es por una razón, el lugar en el que estás ahorita es porque algo tienes que hacer ahí. Es normal que al principio sientas que las cosas no están en su lugar, sin embargo, te aseguro que con el pasar de los días las cosas mejoran y todo (solito) se empieza a acomodar.

Cualquier comentario, crítica, mensaje de amor anónimo, etc. Es bien recibido 🙂

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¡Les mando un abrazo!

 

 

2 Comments

  • Reply
    Keller Castro
    junio 10, 2017 at 7:46 pm

    Seré la primera en comentar esto. Siempre me ha gustado leer el primer post en cada blog y el tuyo me encantó porque justo ahora estoy pasando por esa etapa de adaptación de país y ahí voy, en la lucha! Me encantaron tus palabras.

    • Reply
      Carla
      junio 16, 2017 at 7:41 pm

      Te va a ir super bien, es un proceso un poco complicado pero después vale muchísimo la pena! Me alegro mucho que te haya gustado el post 🙂 ¡Te deseo el mayor éxito del mundo en Colombia, te mando un abrazo!

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