Europe Travel

#Travel: Mi eterno crush en Barcelona

mayo 27, 2017

¡Oh! Mi querida Barcelona, ¿qué hiciste conmigo?

¡Hola otra vez!

Es mi primer post de viajes, wohoooo, me costó muchísimo elegir que destino hacer primero. Tengo pedacitos de mi corazón en muchas ciudades, pero me puse a pensar bien y definitivamente tenía que empezar con Barcelona.

Si alguna vez has visitado Barcelona, quizás te identifiques con lo que voy a escribir, y si nunca has tenido la oportunidad, espero que este post sirva de motivación para que vayas.

Tuve la hermosa oportunidad de conocer Barcelona en diciembre del 2016, mis tíos por parte de mi papá se mudaron para allá y como teníamos tanto tiempo sin verlos (ya que vivimos a 9,483 Km de distancia) decidimos irlos a visitar. Y simplemente me enamoré.

Este viaje la voy a dividir en tres posts, porque se me ha hecho imposible resumir todo en uno. El primer post, que es este, habla sobre mi experiencia en Barcelona, el segundo habla de los lugares turísticos para visitar y recomendaciones para que tengan en cuenta (es más como una guía) y el último sobre qué comer en Barcelona. 

A grandes rasgos Barcelona es una ciudad que lo tiene todo, TODO. Tiene playa, parques, un hermoso sistema de transporte público, miradores a la Ciudad, hermosas ciudades cercanas, hermosos turistas (Guilty as charged), bares de todo tipo, comida, gente, etc. Vuelvo y repito, de todo.

El día que llegamos a Barcelona fue suuuper tarde, fuimos al departamento (nos quedamos en un Airbnb) y luego al super para comprar qué desayunar. Al día siguiente traía un jetlag horroroso pero mis ganas de conocer la ciudad me ganaban, me desperté y me preparé unas arepitas con café con leche (ventajas de quedarte en un departamento y conseguir Harina Pan)… ya mi día había empezado hermoso.

Decidimos salir a pasear, estábamos a tres cuadras de la Basílica Sagrada Familia, no entramos pero estuvimos afuera tomando fotos y jugando Pokémon (seguía un poco obsesionada con Pokémon Go). Luego de la Basílica estuvimos caminando y llegamos al Arc de Triomf, la zona era bellísima, detrás tenía un parque hermoso. Pasamos el parque y luego comimos en la Xampanyeria (un lugar delicioso de montaditos y champagne), terminamos de comer y nos fuimos a la marina, seguimos hasta la playa y después descansamos en un restaurante a la orilla de la playa.

Todos los días hicimos un poco de lo mismo, durante el día salíamos a pasear con la familia y comíamos como cerditos, en la noche yo siempre me ponía de acuerdo con amigos que vivían allá y salía con ellos. ¡Era súper fácil!

El transporte público de Barcelona es simplemente maravilloso (soy fan #1 de los transportes públicos de las ciudades), yo sólo tuve que descargarme Google Maps y con eso llegaba a todos lados, literal TODOS. El app tiene información de todos los tipos de transporte que hay en la ciudad, con sus horarios y precios, también te dice las rutas que puedes tomar caminando, etc. En las noches yo solo avisaba a mi familia, me llevaba mis llaves y buscaba que transporte tenía que tomar, debo presumir que sólo me perdí una vez (más adelante les cuento). ¡Me encantaba! Parte de esta experiencia definitivamente fue quedarme en un Airbnb, porque VIVES la ciudad, no solo la visitas. Luego les prometo un post sobre viajes con Airbnb, es una experiencia que vale la pena compartir.

Es una ciudad enorme, completamente distinta de día y de noche. De día es una vibra deliciosa, la gente está caminando en la calle, todos están en su mundo entonces nadie está pendiente de qué hacen los demás. De noche es una cosa totalmente distinta, la vibra sigue siendo muy rica (depende de donde estés) y hay muchísimos lugares abiertos, aunque muchos están medio escondidos. Las primeras veces que salí sola en la noche me asusté un poco, porque hay unas personas que te persiguen diciéndote «Cerveza, Beer my friend» ó «Cerveza, Beer one Euro» para venderte Cerveza (ni modo), agua y no sé que más cosas raras… Son bastante inofensivos, pero las primeras veces que te persiguen si me espantaron la verdad jajaja.

El día siguiente era 31 de Diciembre, ¡una celebración de año nuevo con mi familia! Estaba súper emocionada, ese día me desperté tardísimo (otra vez 🙁 ) y fuimos a pasear por la ciudad, la verdad es que estábamos caminando sin rumbo y solo queríamos seguir conociendo. Teníamos una teoría muy graciosa porque aunque camináramos horas, por alguna razón siempre terminábamos en la Basílica de la Sagrada Familia. En serio, era como una dimensión desconocida que siempre nos hacía volver. Ese día conocimos el pepino gigante (mi apodo para la Torre Agbar) y el Mercado «Encants de Barcelona», que es súper bonito, como un mercado «popular» que vende todo tipo de cositas. Lamentablemente el mercado ya estaba cerrando, porque eran como las 7:00pm del 31 de diciembre y la gente tiene que celebrar.

La celebración empezó con mi familia saliendo tardísimo para la plaza, empezamos a correr mientras nos pasábamos las máscaras y las diademas de 2017. ¡Eramos un desastre! Como buenos venezolanos, queríamos hacer todo a última hora. Finalmente llegamos a la plaza 5 minutos antes de las 12, fue súper extraño, llegaron las 12 y nadie decía nada… Cantaron año nuevo en la plaza como a las 12:05am… hubo fuegos artificiales y fotitos, pero todo absurdamente civilizado, yo quería una pachanga y me sentía en un funeral.

El primero de enero fue de descansar y comer pasticho (lasaña), la familia fue a nuestro departamento y estuvimos ahí todos muy tranquilos. Ese día no pasó nada muy relevante.

Al día siguiente tomamos el city tour, ese día yo también estaba emocionada porque íbamos a lugares super bonitos (me tenía que poner mis mejores fachas). En el city tour paseamos por todos lados, los lugares que más me gustaron fueron la Casa Milà y la Villa Olímpica. Se nos fue todo el día paseando por la Ciudad (yo creo que para aprovechar bien el city tour compren dos días), nos bajábamos en varios lugares, paseábamos y luego nos volvíamos a subir.

El día 3 de enero fue el día que me PERDÍ. Todo empezó porque Carla decidió ir por primera vez al Tibidabo sola, SOLA. El Tibidabo es una montaña, que en la parte de arriba tiene una vista hermosísima, una catedral y un parque de diversiones pequeños donde venden churros y chocolate caliente (yuuumm)… Bueno, resulta y acontece que Carla se quedó dormida porque el día anterior se había quedado despierta hasta altas horas de la madrugada y al día siguiente se quiso despertar como a la 1:00pm, claramente, su familia la había dejado. Entonces, decidió alcanzarlos en ese lugar porque supuestamente tenía un doctorado en transporte público de Barcelona.

Desayuné, puse Google Maps y decidí emprender mi aventura al curioso Tibidabo. Me subí al metro y todo iba bien, hasta… llegué a una especie de estación de trenes/metro ENORME, google me decía que tenía que tomar un tren (cuyo logo no había visto jamás) a una dirección que estaba en catalán y no entendía nada. Me subí al primer tren que estaba en la estación y estaba en el correcto ¡Yujuuuu! pero me pasó lo que solo a mi me pasa… cuando llegamos a la estación que me tenía que bajar, yo veo que llegamos a la estación y el tren se empieza a detener, pero justo en la puerta que yo estaba, empezó a verse el túnel. Yo no entendía, empiezo a ver que gente se sube y se baja del tren y yo parada como mensa viendo el túnel desde mi puerta (parece que el tren era muy largo, entonces los primeros vagones no se bajan en la estación, únicamente los vagones centrales). Las puertas cierran y el tren se empieza a mover (Oh no, me perdí la salida)…

Me tuve que bajar en otra estación, cambiar de lado, esperar otro tren. Me subí a ese tren y luego me bajé en ooootra estación y ahora esperaba un funicular (sí, un funicular). Les juro que yo no creía lo que me estaba pasando, llevaba fácil 2 horas intentando llegar a este lugar y ya me había subido como a 2 líneas del metro, 3 trenes y aún estaba esperando un funiculaaaaar. Eso no es todo, me subí en el funicular y cuando llegué al destino, tenía que esperar ahora un bus. ¡¿De verdad?! Llegó el bus y luego de 20 minutos llegué al Tibidabo… ¡FINALMENTE! Para que apenas llegara mi familia dijera «bueno ya nos vamos» jajajaja

Mínimo unos churritos, ¿no? pero bueno, al menos mi familia me felicitó por tener haber completado exitosamente mi aventura, habían apostado entre ellos a que yo no iba a llegar. ¡Que malos!

Aunque estuvo nublado, se podía apreciar parte de la hermosa ciudad.

Al día siguiente fuimos al Park Güell y simplemente wow… la entrada al parque es completamente gratuita, sin embargo, para entrar a la zona monumental tienes que pagar 7€ . Dentro es muy bonito, pero en lo personal, no lo vale tanto. Donde están las cosas que realmente quieres fotografiar, vas a ver mil chinitos en el medio, hay muchísima gente y no llegas a apreciar las cosas de verdad. El resto del parque es gratuito y si lo paseas todo puedes llegar a tener unas vistas grandiosas de la ciudad.

El último día del viaje, antes de regresar a México, hicimos un Picnic en la playa de Badalona. Fue el cierre perfecto a un viaje maravilloso, la playa era bellísima. Es un poco lejos, sin embargo es bastante sencillo llegar en tren. Mi tía preparó sandwiches de Tortilla española y chorizo español, compramos vino y pusimos un mantel en la playa. Un perfecto ejemplo de que las mejores cosas no tienen que ser muy elaboradas, a veces solo hace falta una buena compañía y todo lo demás simplemente se disfruta.

Con todo y aventuras tan extrañas como las que tuve, fue uno de los viajes más bonitos de mi vida. Poder compartir con mi familia entera fue una de las cosas que más extrañaba, en serio, no hay nada como la familia de uno.

¿Ustedes qué opinan? Comparte en los comentarios si han visitado Barcelona y qué les pareció.

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¡Les mando un abrazo!

 

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